Albatros D.Va, (D.7343/ZK-TVD) Museo de la Royal Air Force.
Con su distintivo fuselaje aerodinámico de sección ovalada revestido de madera contrachapada, el Albatros DV entró en servicio en mayo de 1917, pero a partir de octubre de ese mismo año se sumó a la producción en masa el Albatros D.Va reforzado, con un sistema de control de alerones y alas superiores diferente. Uno de los DV, el D2859, fue pilotado por «El Barón Rojo», Manfred von Richthofen.
En su apogeo operativo en mayo de 1918, más de 1000 aviones de caza Albatross DV/D.Va, a menudo de colores llamativos, prestaban servicio en el Frente Occidental. Esto representó un intento de superar a los Aliados mediante la cantidad, más que mediante la capacidad, ya que las unidades de Jagdstaffel Albatross, obsoletas, sufrieron grandes pérdidas en combate durante la ofensiva alemana de primavera de 1918 y, como consecuencia de un fallo estructural en el ala inferior, se prohibieron los picados prolongados en este modelo en 1918. A pesar de ello, el avión se mantuvo en producción hasta el armisticio de noviembre de 1918, con más de 3000 unidades fabricadas, de las cuales solo dos sobreviven: una en Estados Unidos y otra en Australia.El Albatros D.V entró en servicio en mayo de 1917 y, como el D.III que lo antecedió, empezó a mostrar fallas estructurales en el ala inferior casi inmediatamente. De hecho, la evidencia circunstancial sugiere que el D.V era aún más proclive a fallos en el ala inferior que el D.III. Más aún, el D.V ofrecía muy poca mejora en el desempeño. Este hecho causó una considerable baja en la moral de los pilotos de la línea del frente. Manfred von Richthofen era particularmente crítico con la nueva aeronave. En una carta fechada en julio de 1917, describió al D.V como “tan obsoleto y tan ridículamente inferior a los ingleses que uno casi no podía hacer nada con esta aeronave”.
En octubre de 1917, la producción se cambió al Albatros D.Va, que revirtió la estructura de cableado de los alerones a como era en el D.III, para proveer una respuesta de control más positiva. Las alas del D.III y el D.Va eran, de hecho, intercambiables. En un esfuerzo para resolver los continuos problemas con la estructura de las alas, el D.Va también mostraba una manga metálica para fortalecer la estructura principal del ala inferior, así como un pequeño brazo metálico que conectaba los soportes de las alas (soportes en “V”) con el borde de ataque de las alas inferiores. Estas modificaciones hicieron más pesado (23 kg, 50 lb) al D.Va que su antecesor el D.III, mientras que fallaron por completo en solucionar los problemas estructurales del modelo.
Los problemas estructurales del nuevo Fokker Dr.I y el mediocre desempeño del Pfalz D.III no le dejaron a la Luftstreitkräfte alternativa alguna para el D.Va, hasta que el Fokker D.VII entró al servicio en el verano de 1918. Para mayo de 1918, 131 aeronaves D.V y 928 aeronaves D.Va estaban en servicio en el Frente Occidental, en Italia y en Palestina. Las cantidades empezaron a declinar a medida que se terminaba la producción; sin embargo, el D.Va permanecería en amplio uso en el frente hasta la firma del Armisticio.
Características generales
Tripulación: 1.
Longitud: 7,3 m (24 ft).
Envergadura: 9 m (29,7 ft).
Altura: 2,7 m (8,9 ft).
Superficie alar: 21,2 m² (228,2 ft²).
Peso vacío: 687 kg (1514,1 lb).
Peso cargado: 937 kg (2065,1 lb).
Planta motriz: 1× Lineal Mercedes D.IIa.
Potencia: 180 HP (132 kW; 183 CV).
Rendimiento
Velocidad máxima operativa (Vno): 187 km/h (116 MPH; 101 kt).
Alcance: 2 horas.
Techo de vuelo: 3000 m (9843 ft).
Régimen de ascenso: 3,8 m/s (754 ft/min).
Armamento
Armas de proyectiles: 2 x ametralladora 7,92 mm Maxim LMG 08/15 "Spandau".


